Bien lo recuerdo, encendiste la luz y presionaste dos botones del tocadiscos
Consola:
“Angel put sad wings around me now
Protect me from this world of sin
So that we can rise again”
Te desnudabas enfrente a mi, ¿En verdad creías que el momento era tan romántico? Aquella canción estrujaba mis entrañas y el alcohol descobijaba tus deseos. Si, es verdad, luces mejor desnuda que con tu mal gusto de vestir, pero tus ojos brillan mejor con la luz de la furia, que con el calor afrodisíaco de tu retina. .
¿Recuerdas mi loca manía de morderte? Esta vez quiero algo más, tu canción terminó y no quise detener la consola, era turno de tu grupo favorito, “Scorpions” comenzó a sonar. El aparato cumplía muy bien con su tarea de amenizar el momento.
Tú creías que seducías al ritmo de una balada a quien se moría de deseo por ti, no lo niego, pero mi deseo esta noche no está en tu carne, son tus entrañas las que llaman mi atención.
Até tus manos, bromeaste y me dijiste: creo que estas enloqueciendo.
No te dije nada, pero acertaste, estoy enloqueciendo.
¿Porque esa cara de terror? Solo es una espada medieval, ¿Acaso no te gustan?
Aún recuerdo que tu cuerpo que emanaba calor sofocante se quedó frió en tan solo un instante.
Pensé que me costaría más trabajo atravesar tu vientre, fue tan sencillo, bastó empujar un poco la punta sobre tu ombligo, empezaste a gritar con un dolor que me excitaba, retorcías tu abdomen para escapar, te revolcabas como pez tirado en la cubierta de un barco. Tu piel blanca se manchaba de rojo y eso me hacia sentir mejor, sinceramente pensé que no aguantarías tanto, tus bramidos se esfumaron justo al llegar a la espina dorsal.¿Dónde están los ruidos de hace un rato? Ahora mi espada, ¡oh mi hermosa espada!, se encuentra sucia con tu sangre, en ella está el karma de tu pecado, ella es la que ha tomado venganza.
Deberías agradecer ¿no crees?, morir roto por una espada tan bella debe ser un honor.
Maldita sea, estoy aquí rellenando tus restos con mis lamentos ¿acaso tu cadáver debería responder?
Para ser sincero, me tomará un buen tiempo olvidarte, siempre recordaré lo maravillosamente zorra que fuiste, tus ojos marrón, tus cabellos largos, las heridas en tus rodillas. Me cumpliste todas mis fantasías, hasta la que el día de hoy saltó en mi conciencia. Me ayudaste a cumplir mi deseo de violar el quinto mandamiento. Eres una puta genial, la mejor de todas quizá. Es gracioso que te cuente todo esto mientras acaricio tus senos, que pertenecen a la mitad de tu cuerpo que se ha quedado sobre la cama, la otra mitad luce tumbada en el piso y me ha servido para limpiarme los zapatos. Si te sirve de algo, estas allí porque descubrí que tienes razón, hay sentimientos que nos vuelven locos, tú desquiciada ninfómana, yo celoso psicópata.
Jajaja, te veo partida en dos y me das mucha risa, así viviste estos últimos meses, partida en dos. ¡Espera!, eres una artista de la mentira, así que quizá fue en tres, ¿o más?, ¡bah! para burlarme, en dos está bien.
Perdona si te dejo sola unos minutos, iré a preparar el sitio donde me esperarás, hasta que se me antoje volver.
He salido de tu habitación e Imagino que desde allá adentro debes oír mis silbidos al ritmo de tu canción favorita, esto de cavar y silbar produce sed, y ahora no sirves ni para alcanzarme una cerveza.
He regresado a la habitación y he visto lo nunca pensé, sigues allí, no te moviste, estas callada, sin reproches ni chantajes, creo que la muerte le enseña a uno a comportarse de manera educada. En fin, déjame contarte que todo está listo para tu sepulcro, bajo el árbol donde los gatos suelen orinar, te confieso que lo hice con mucho amor, porque es para ti, ojalá te sientas cómoda, porque ya no creo que puedas salir. Lástima que lo que te queda de sangre entre las venas, tenga que mezclarse con esa tierra húmeda y pestilente, aunque si pudiera tampoco te lo evitaría. Simplemente creo que te lo mereces.
Maldición estabas viva y solo dije un par de frases, ahora estás muerta y quiero charlar contigo… Discúlpame solo estoy un poco nervioso.
Debo acostumbrarme a no hablar con los cadáveres, prometo que en cuanto termine de enterrarte, iré a dormir.
Aun después de muerta sigues ensuciando mi vida, mi casa, mi alfombra, mi conciencia. Pero eso está por terminar. ¿ya viste el hueco de tierra donde iras a descansar?, eso me asegura que estarás allí y tiene sus ventajas, nunca más me preguntaré con quien te estarás revolcando, ni ensayaré gestos para disimular que te creo cuando regreses y me mientas viéndome a los ojos.
¡Mira tu tumba, mirala! ¿No te gusta? ¿Incluso ni muerta me darás el gusto de verte contenta?. En fin, ya no hay otra opción. Unas cuantas paleadas más y serás alimento para alimañas. Yo les podría contar a que sabe tu cuerpo, incluso aconsejarles que deben comer primero, y que dejar para el final, pero supongo que también les provocará placer descubrirlo explorando, asi como me lo causó alguna vez a mi.
Ahora si… Esta fue la ultima vez que te vi… Buenas noches amor.